Con el pretexto de mostrarle mi ciudad al mejor amigo de mi chico, que viene de Francia por primera vez a México, he inventado (algunas veces intencionalmente y otras por casualidad) varios recorridos muy agradables por la capital. Éstos se pueden hacer en el orden que cada quien prefiera y, en mi experiencia, garantizan el asombro y gusto tanto del invitado como de los anfitriones.

Día 1

La tradición del Kalimán

Para recibir a nuestro amigo, nos dirigimos a su primer experiencia culinaria chilanga: tacos al pastor en el Kalimán (Campeche, col. Condesa), una tradición que hemos forjado poco a poco. Luego de su primer contacto con la salsa, el limoncito y el agua de horchata, damos unas vueltas en coche por la colonia Condesa y Roma, así como por la Avenida Reforma a la altura del Ángel y la Diana.

Día 2

Centro Histórico

Vamos en metro al corazón de la ciudad. Salimos en la estación Pino Suárez (para evitarnos el gentío y el cambio de línea ya que es sólo una estación más para llegar al  Zócalo). Caminamos hasta la Plaza de la Constitución, y seguimos detrás de la Catedral. Por hoy, hemos decidido ir al Antiguo Colegio de San Ildefonso para ver las exposiciones temporales y luego el Templo Mayor. Otro día le recomendamos ir al Palacio Nacional, la Catedral y  caminar por Tacuba o Cinco de Mayo hasta el Palacio de Bellas Artes y la Alameda.

Día 3

Coyoacán. Salimos del centro y vamos un poco al sur de la ciudad, al barrio de la Casa Azul, hogar y museo de Frida Kahlo. Hacemos el recorrido por las calles de Coyoacán hasta llegar a las plazas principales, la Iglesia de San Juan Bautista, donde hay rehiletes, pájaritos que leen la fortuna, manzanas caramelizadas y algodones de azúcar, entre otros cientos de puestos. Para comer, están los mariscos del mercado, las quesadillas y los célebres hot-cakes de figuras del mercadillo de comida en la calle de Hilguera donde, por cierto, al lado hay muy buens restaurantes de antojos mexicanos y mole oaxaqueño. También en esta calle está la cantina La Guadalupana.