O incluso tres, según el trabajo fotográfico de Wolfgang H. Scholz (también pintor y cineasta), quien ha explorado durante 20 años la posibilidad del retrato y las contradicciones que puede revelar. Siguiendo el concepto psicológico que dicta que un hemisferio del cerebro define nuestro lado racional, y el otro, el emocional; Scholz crea dos nuevos retratos a partir del original, poniendo en evidencia no solo lo reconocible de una personalidad, sino aquello que suele quedar oculto. Así nos obliga a observar cuidadosamente y a reinterpretar un rostro humano. Vemos en un mismo personaje una rudeza y vulnerabilidad, un lado masculino y otro femenino.

En esta muestra trabajó con personajes del barrio de Tepito, lo que en su opinión resultó enuna nueva imagen de este lugar al que describe como un “laberinto eficiente”.

La exposición está en la Galería José María Velasco (GJMV), en Peralvillo 55, Col. Morelos, Del. Cuauhtémoc. La entrada es gratuita. Hasta el 21 de agosto.